Avenida Comandante Benítez. La importancia del agua (2)

Arte urbano málaga, Callejero ilustrado, Ensanche Heredia
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Grafiti/obra urbana de Okuda. Cauce del río Guadalmedina a la altura del puente de la Misericordia.

Tiene una sola acera edificada, en la otra se encuentra el cauce del río Guadalmedina, que aunque sin agua posee actualmente cinco puentes en este tramo: Puente de Tetuán, Puente de la Misericordia, Puente del Perchel (peatonal), Puente del Carmen y Puente de Antonio Machado. El precioso y nostálgico Puente de Hierro del Puerto no  cuenta pues está ya en la desembocadura del río, dentro del recinto portuario.

Los sedimentos arrastrados por el río en los últimos 400 años dio pie a que el mar se retrajera permitiendo la formación de nuestro barrio, cuyos terrenos estuvieron cubiertos por el agua hasta inicios el siglo XVIII hasta la Puerta del Mar.

La ciudad de Málaga se asienta desde la época fenicia a orillas del río Guadalmedina, río costero y provincial, que nace en el Pico de la Cruz y discurre por el valle que forma la Sierra de Camarolos con la Sierra Prieta, ambas pertenecientes a la subbética, en el  término municipal del Colmenar. Es un río chiquito pero matón, sus inundaciones han ocasionado grandes destrozos. En la primera riada documentada de 1544 el puente de la Aurora fue arrastrado hacia el puente de Piedra, que era un puente romano remozado por los árabes y que prácticamente desapareció, pues su estructura estaba muy deteriorada desde la toma de Málaga por los Reyes Católico. El rey Felipe IV, en el siglo XVII ordenó que se estudiara cómo solucionar el problema de las inundaciones. Se habló de desviar el río, pero se optó finalmente por encauzarlo en su tramo final. En la grave inundación de 1907 se llevó por delante la vida de al menos 30 personas y causó numerosas pérdidas económicas.  La fuerza del agua arrastró de nuevo la pasarela del Puente de la Aurora que chocó contra la del Puente de Santo Domingo, que había sustituido al Puente de Piedra y finalmente ambas fueron a parar al Puente de Tetuán, que si resistió. El agua embalsada salió por la Alameda Principal. El desastre tuvo una gran repercusión a nivel nacional. Alfonso XIII visitó la ciudad y se interesó en que se tomaran las medidas oportunas para que no volviera a suceder. Se construyó el pantano del Agujero, más tarde la presa del Limonero, y se repoblaron los montes de Málaga cuya deforestación a finales del XIX era causa principal de este tipo de sucesos.

Málaga es una ciudad con muchos puentes sobre un cauce sin agua que sigue siendo un rompecabezas urbanístico. En estos años se han sopesado dos proyectos muy dispares; dos formas de concebir y preservar su existencia sin más sobresaltos: embovedar y desviar el rio mediante conducción subterránea o hacer un parque fluvial. Parece ser que se ha optado por una vía verde para abrir el grafitado cauce del Guadalmedina al uso ciudadano. Irá  desde del Puente de Tetuán hasta las proximidades del pantano del Limonero. Esta vez casi todos estamos de acuerdo.

La calle toma el nombre de un militar valiente y disciplinado. Julio Benítez luchó en la guerra de Cuba y más tarde en la de Marruecos. En 1921 se hace cargo y defiende con gran acierto el campamento Siddi Dris  por lo que será propuesto para la Laureada de San Fernando. Un mes después, en julio de ese mismo año se hace cargo de la posición de Igueriben coincidiendo con la sublevación en toda la zona del Rif alentada por el temido Abd el Krim. Caen las primeras posiciones a manos de los rebeldes: Monte Abarran y Sidi-Dris. El general Silvestre, al mando de las operaciones militares, reúne a todas las tropas en Annual convencido de que podrá hacerse con la localidad pero allí son  atacados por los rifeños, El general muere y las tropas huyen sin control. Igueriben,  próxima a Annual pero con un difícil acceso montañoso bajo control de los rifeños, se convierte en un reducto impracticable. La escasez víveres y municiones, pero sobretodo la falta de agua, convirtió la posición asediada en un infierno que defendieron las tropas al mando del comandante Benítez de forma heroica y sin rendirse hasta morir. La laureada de San Fernando se le concedió a título póstumo. Su busto estuvo antes en dos enclaves de la Plaza de la Marina y después se trasladó a uno de los laterales del Parque. Su monumento, como la de casi todos los grandes héroes de la historia, es más visitado por las palomas del Parque  que por ciudadanos agradecidos.

Actualmente la calle es un lugar agradable para pasear y hacerse con unos rayitos de sol en invierno. Hay Palos borrachos (Chorisia insignis) muy bonitos aunque pequeños aún. Se habló de remodelar la zona con un proyecto importante pero nada cierto sabemos aún.

Muy cerca del Puente de Tetuán está la última estación de trenes de cercanía que van a la Estación, al Aeropuerto o a pueblos  de la costa occidental de Málaga.

  • El puente del Perchel y el cauce del río por las acciones de MAUS 2015 (Málaga Arte Urbano Soho) han dejado de pasar desapercibidos. Felipe Pantone ha coloreado el puente peatonal mezclando el estilo Op Art, que inició la pintora inglesa  Bridget Louise Riley, con el arte minimalista del pintor estadounidense  Frank Stella, que dibujaba bandas monocromas  o cuadros geométricos, que por cierto perteneció a la generación auspiciada por el mítico galerista del Soho neoyorquino Leo Castelli cuyo rigor ético e intelectual le hizo valedor del elogio de que no coleccionaba dinero, sino arte. Es posible que artistas y mentores se haya fijado en este apasionado del arte para inspirarse. Pantone es un sistema de codificación cromática muy utilizado y que sirve para identificar, comparar y comunicar los colores. Este artista valenciano de origen argentino consigue que el puente adquiera una gran fuerza visual al colorear sus  muros de manera autorizada.
  • Junto al estribo del mismo puente Javier Calleja nos deja en negro un personaje mirón y ondulante que simula una mancha de tinta que se extiende por la escalera. Ímon completa la obra con motivos vegetales en los bordes de la figura. A su lado Egs escribe multicolor.
  • Okuda y Remed, artistas urbanos dibujan con trazos geométricos a la altura del Centro de Arte Contemporáneo. En la calle Martínez Campos han dejado una Venus grandiosa que vale la pena acercarse a ver. Okuda, a título individual, nos deja en el cauce a la altura del puente de la Misericordia, cerca ya del puente de Tetuán su firma que, hecha arte urbano, nos devuelve a la infancia.
  • Kenny Scharf deja también una intervención llena de color al otro lado del pilar del puente de la Misericordia.
  • Al fondo, cerca del puente del Carmen, Reptils traza su obra en un largo tramo del muro.
  • En el otro lateral del cauce del río hay una extensa escritura del inglés Ben Einen que dice: “El que un día fue prominente ahora fabrica aires de cambio” y debajo sus letras invertidas como si el agua las reflejara. Junto al otro lateral del pilar del puente del Perchel, Teseb deja su rastro.
  • Infinidad de grafitis ocupan el cauce del río. Vale la pena recorrerlo. Trabajo y arte van de la mano.

Continuará…

Próxima entrada del Callejero ilustrado: Calle Alemania.

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